10 Medidas que puedes adoptar dentro de la industria alimentaria para combatir el cambio climático

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De niña, recuerdo que mis profesores hablaban sobre el cambio climático y sus consecuencias, visualizándolo como una problemática muy lejana a nuestra realidad. No obstante, tan sólo un par de años han trascurrido desde entonces y ya vivimos en carne propia las grandes trasformaciones ambientales que ponen en riesgo la calidad de vida y el bienestar de muchas especies.

 

Pero, ¿por qué el cambio climático ocurre tan rápido? La actividad humana genera grandes concentraciones atmosféricas de dióxido de carbono, metano, óxido nitroso y otros gases fluorados, lo cual incrementa drásticamente la temperatura del planeta y crea un desequilibrio natural: a esto le conocemos como efecto invernadero.

 

Ahora bien, las industrias de alimentos hacen parte de los sectores que más emiten gases de efecto invernadero, por lo tanto, es urgente que estas organizaciones tomen conciencia de sus acciones y adopten una postura proactiva en el afrontamiento del cambio climático.

 

¿Quieres aprender cómo lograrlo? Entonces presta atención a estas 10 medidas que te ayudarán a cumplir este propósito.

 

 

 

Número 1. Realizar un abastecimiento sostenible de materias primas

 

 

 

Ser una organización sostenible no se logra sólo con palabras, es necesario que pongas en práctica los principios, políticas y compromisos ambientales de tu industria, motivando al máximo la participación de todas las partes interesadas.

 

Para asegurar de forma consistente la sostenibilidad de tu organización, procura establecer relaciones con proveedores que demuestren la adopción de buenas prácticas ambientales como:

 

 

  • Promover procesos de producción amigables con el medio ambiente.

 

 

  • Informar los aspectos medioambientales asociados a los productos y servicios.

 

  • Informar las medidas correctivas aplicadas para disminuir el impacto ambiental de los procesos.

 

  • Notificar sobre los residuos, sus características y disposición adecuada después de su utilización.

 

  • Concientizar sobre el uso de sustancias más amigables con el medio ambiente.

 

  • Informar las obligaciones ambientales de la normativa vigente y aplicable a la utilización de los productos y servicios suministrados.

 

  • Usar racionalmente los recursos naturales (agua, energía eléctrica, combustible).

 

  • Adoptar las medidas adecuadas para evitar daños y alteraciones en el ambiente.

 

  • Suministrar máquinas y equipos cuyo funcionamiento sea respetuoso con el planeta.

 

 

 

Número 2. Reducir la huella de carbono de los procesos, productos y servicios

 

 

 

Puedes calcular y disminuir la huella de carbono de los procesos, productos y servicios, pero también de las conductas de tus empleados. Para ello, el análisis del ciclo de vida es una herramienta que te permite analizar las cargas ambientales a través de la identificación y cuantificación del uso de materiales y energía, además de las emisiones e impacto en el entorno.

 

Con este análisis puedes identificar medidas efectivas para reducir el impacto medioambiental. Actualmente existen buenas alternativas de apoyo que ayudan a reducir las potenciales emisiones de CO2.

 

Un buen ejemplo, desde la perspectiva del envase, está la herramienta de ecodiseño que facilita la selección de los materiales, el diseño y la cantidad de producto a utilizar en función del alimento a envasar. De esta forma es posible reducir considerablemente la huella de carbono.

 

Por otro lado, con esta herramienta logras compensar emisiones hasta alcanzar la neutralidad en carbono.

 

 

Número 3. Implementar estrategias de eficiencia energética e integrar energías renovables

 

Generar conciencia en los empleados de tu organización es indispensable para que las estrategias ambientales tengan éxito y se mantengan a lo largo del tiempo. Enfócate en mejorar las conductas de tu personal, visualizando algunas iniciativas que aceleren la eficiencia energética. Algunas acciones que puedes tener en cuenta son:

 

  • Iluminar únicamente las áreas que se estén en uso, regulando los niveles de luz según tus necesidades.

 

  • Fomentar el hábito de apagar las luces cuando no son necesarias, así sea en breves periodos de tiempo.

 

  • Motivar al personal a organizar el puesto de trabajo en pro del aprovechamiento de la luz natural.

 

  • Mantener las ventanas limpias para permitir la entrada de luz natural.

 

  • Apagar los equipos cuando termina la jornada o si estarán inactivos por un periodo de más de 1 hora.

 

  • Desenchufar los alimentadores de corriente al final de la jornada para evitar consumos innecesarios de energía.

 

  • Recargar los equipos sólo el tiempo necesario y desenchufar los cargadores al terminar.

 

  • Configurar los equipos que permitan el modo “ahorro de energía”.

 

Número 4. Valorar la energía de los residuos orgánicos

 

 

Debido a la gran cantidad de políticas en pro del cambio climático, en la actualidad se impulsa fuertemente la valorización energética de los residuos. Una prueba de ello es la tendencia orientada en la reutilización y el reciclaje, que además promueven una economía más eficiente en el uso de recursos.

 

Para llevar a cabo una adecuada valorización energética, tu organización debe determinar un modelo con el cual pueda establecer la viabilidad técnica, ambiental, financiera y económica del proyecto.

 

La valorización de residuos es muy beneficiosa para el medio ambiente: reduce la cantidad de residuos y de basura que acaba en los vertederos, disminuyendo la contaminación. De otro lado, las ventajas económicas para tu organización se reflejan en la reducción de los costes de la materia prima y el cumplimiento con la normatividad aplicable.

Número 5. Optimizar el transporte y logística mediante la utilización de combustibles limpios

 

Combates el cambio climático mediante la optimización de rutas y redes de distribución de los productos alimenticios. La eficiencia de los vehículos en el uso de combustibles, te ayuda a reducir considerablemente la emisión de gases de efecto invernadero y con ello la huella ecológica de tu organización.

 

Una buena iniciativa que puedes adoptar es el uso de combustibles limpios en el transporte como: biocarburantes líquidos de segunda generación, biometano o gas verde, electricidad o gas natural. Esto garantiza un ambiente mucho más limpio y sostenible.

 

 

 

Número 6. Reducir las pérdidas y el desperdicio de alimentos

 

 

 

La generación excesiva de desperdicios representa una importante pérdida económica para la organización y un grave problema medioambiental, por ello la mejor decisión que puedes tomar es maximizar el aprovechamiento de los recursos.

 

Aquí debes apoyarte en estrategias que te permitan prolongar la vida útil del producto y complementarlas con soluciones de ecodiseño de envases, de esta forma controlas eficazmente el desperdicio alimentario.

 

De otro lado, optimizar la cadena de suministro mediante la digitalización facilita el control de stocks y mejora la eficacia en la gestión de los puntos de venta.

 

Recuerda que desarrollar jornadas de concientización con el personal, los clientes, proveedores y demás partes interesadas, es clave para recudir la cantidad de desperdicio y con ello una reducción del impacto medioambiental.

 

 

 

Número 7. Adoptar una economía circular (cero residuos al vertedero)

 

 

 

Al adoptar una economía circular dentro de tu organización, puedes diseñar estrategias productivas bajo el ideal de cero residuos al vertedero, con ello estarás aportando verdaderamente a la sostenibilidad ambiental e industrial.

 

Así mismo, existen alternativas viables para trabajar modelos eficientes en el uso de recursos, por ejemplo, utilizar materiales plásticos sostenibles en el diseño de envases de alimentos, lo que también contribuye a su buen reciclaje.

 

 

 

Número 8. Usar eficientemente el agua

 

Como industria de alimentos puedes adoptar la circularidad dentro de la gestión del agua, reduciendo su uso y fomentando su reutilización. También lo haces al minimizar el consumo de energía en la captación, uso y tratamiento final del agua.

 

 

 

Número 9. Reducir el uso del plástico

 

 

 

¿Concibes un futuro sin plástico? Para muchos es justo y necesario desarrollar materiales que sustituyan al plástico, aunque con ello no se asegura su completa desaparición y mucho menos la descontaminación inmediata del planeta.

 

Tu primer paso en la iniciativa de reducir la huella de plástico de tu organización debe ser la producción de polímeros biodegradables con uso de aditivos. Sin embargo, esto no resuelve el problema petroquímico, ya que requiere el uso de una fuente no renovable. Así que tu siguiente paso es obtener una fuente sustitutiva que no dependa del petróleo.

 

Entre las alternativas para reducir eficazmente el uso del plástico dentro de tu industria de alimentos están:

 

  • Realizar las entregas en bolsas ecológicas y etiquetas compostables.

 

  • Disminuir el plástico de un solo uso como pajitas, vasos, bolsas que solo se usan una vez y no son reciclables.

 

  • Concientizar a los clientes a que usen bolsas reutilizables en sus compras.

 

  • Evitar sobre empacar los alimentos y productos para su transporte.

 

  • Desarrollar una cultura ecológica que motive al personal a no desperdiciar plástico, reutilizándolo y dándole una disposición final adecuada.

 

 

 

Número 10. Innovar en el aprovechamiento de CO2

 

¿Cómo innovar en el aprovechamiento del CO2? Gracias a la biotecnología, el futuro de los alimentos puede ser sostenible y no depender exclusivamente de las plantas como productores primarios.

 

Como ya lo mencioné anteriormente, el dióxido de carbono es un producto de desecho que actúa como un gas de efecto invernadero que tiene impactos negativos sobre cambio climático.

 

Por ello, muchas organizaciones están trabajando arduamente en investigaciones que permitan utilizar CO2 en la de producción de alimentos, logrando una solución ecológica y sostenible, que tiene un bajo consumo de recursos naturales y requiere poca inversión.

 

Otros avances tecnológicos demuestran el aprovechamiento del CO2 para llevar a cabo procesos de secado de alimentos, demostrando el potencial de este gas para secar biopolímeros sensibles e ingredientes funcionales en forma de polvo, a menores costos de energía.

 

 

 

Conclusión

 

Es urgente que todas las industrias de alimentos tomen conciencia sobre sus acciones y adopten las medidas pertinentes para controlar el cambio climático; un hecho que se ha demostrado y que es imposible negar.

 

Aunque no sea posible cambiar tu huella ambiental del pasado, tienes la oportunidad y el deber de darle otro rumbo a tus acciones a partir de hoy. Con estas 10 alternativas puedes iniciar cuanto antes nuevos cambios en tu organización.

 

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¡Nos vemos en breve!

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