Qué es la matriz de riesgos: guía paso a paso con un ejemplo

¿No tienes tiempo para construir los documentos del Sistema de Gestión?

Kit de Certificación ISO 22000:2018

Kit de Certificación ISO 9001:2015

Kit de Certificación ISO 27001:2013

Imagina que tu organización inicia un nuevo proyecto: importante, costoso y de alto riesgo. Con tu equipo de trabajo defines el alcance y logras el apoyo de las partes interesadas, por lo que crees tener todo fríamente calculado.

 

El proyecto arranca según lo planificado y todos trabajan con diligencia para lograr los objetivos propuestos. Sin embargo, después de un tiempo ocurre un riesgo inesperado, algo desconcertante que pone en peligro todo el proceso y frente a lo que no tienes idea cómo actuar. ¿Qué hizo que esto ocurra? ¿Por qué no se vio venir el riesgo?

Pues bien, lo que falló aquí fue la identificación de los riesgos durante la fase de planificación del proyecto. Cuando esta etapa se hace, la organización está mejor preparada para controlar, mitigar o eliminar los riesgos.

 

Pero, ¿Cómo puedes identificar y prever todos los riesgos sin pasar por alto ninguno? Sigue leyendo para conocer una poderosa herramienta que te ayudará a gestionar los riesgos de forma eficaz y consistente en tu organización.

 

¡Empecemos!

 

La matriz de riesgos

 

¿Qué es la matriz de riesgos?

 

Una matriz de riesgos es una herramienta de gestión que te permite visualizar los riesgos dentro de un diagrama. La ubicación de cada riesgo depende de su probabilidad de ocurrencia e impacto, de modo que puedes identificar el peor riesgo en un solo vistazo.

 

Pero, ¿De dónde o cómo obtienes una matriz de riesgos? Bueno, la matriz de riesgos es el resultado de la evaluación de riesgos, por lo que su eficacia depende directamente de este proceso.

 

¿Qué beneficios ofrece la matriz de riesgos?

 

  • Priorizar los riesgos en función de su ocurrencia e impacto. Al evaluar y analizar de forma exhaustiva los riesgos puedes priorizar las respuestas según la probabilidad e impacto de cada uno.

 

  • Diseñar de antemano estrategias de gestión de riesgos. Al tener una visión completa de los riesgos puedes analizar la gravedad y construir un plan de contingencia para mayor control.

 

  • Categorizar de forma clara los riesgos. La ubicación de los riesgos dentro de la matriz te permite priorizar y responder de forma asertiva.  

 

  • Estandarizar la gestión de riesgos en toda la organización. Con la matriz de riesgos puedes mantener la sintonía de los procesos, las prácticas y los resultados. Además, logras comprometer a las partes interesadas con la evaluación y aprobación de los planes de acción.

 

  • Mayor control sobre los recursos. Identificar y abordar los riesgos a tiempo mejora considerablemente la seguridad del dinero y el tiempo, garantizando el cumplimiento de los objetivos.

 

Controlar el alcance y desarrollo del proyecto. Independientemente del tipo de proyecto, si no identificas los riesgos potenciales, el alcance y desarrollo del mismo puede desviarse. No obstante, con la matriz de riesgos logras gestionar de forma eficaz el cambio y adoptar medidas proactivas.

Ahora bien, ¿Qué tipos de riesgos puedes visibilizar en la matriz de riesgos?

 

Los riesgos que puedes encontrar están relacionados con:

 

Riesgos comerciales operativos.

 

Se refieren a las fallas operacionales que pueden interrumpir la producción, el desarrollo y la rentabilidad del negocio. Se divide en:

 

  • Riesgo estratégico: cuando altera la dirección estratégica.

 

  • Riesgo de reputación: cuando afecta la imagen corporativa.

 

  • Riesgo de calidad: cuando hay incumplimiento de los objetivos propuestos.

 

  • Riesgo de recursos: cuando no hay disponibilidad de recursos.

 

  • Riesgo de estructura: cuando las instalaciones del negocio pueden sufrir daños.

 

  • Riesgo técnico: cuando se relaciona con el uso de tecnología, gestión de la información, privacidad de datos, etc.

 

  • Riesgo de contrato: cuando hay obligación de cumplimiento y no se puede responsabilizar a un proveedor o cliente.

Riesgos comerciales financieros.

 

Son situaciones externas que conllevan a perdidas financieras que pueden arruinar el negocio. Se dividen en:

 

  • Riesgo crediticio: cuando los clientes no pagan sus créditos.

 

  • Riesgo cambiario: cuando los cambios volátiles afectan el valor de una transacción o activo comercial.

 

  • Riesgo de tasa de interés: cuando el valor del dinero altera la rentabilidad del negocio.

 

  • Riesgo de inflación: cuando una inversión no será rentable a largo plazo debido al poder adquisitivo.

Riesgos comerciales gubernamentales.

 

Son eventos políticos que pueden afectar las decisiones y el rumbo del negocio. Se dividen en:

 

  • Riesgo fiscal: cuando las nuevas normas fiscales incrementan los impuestos.

 

  • Riesgo de cumplimiento: cuando la probabilidad de quebrantar las normas es alta debido a su complejidad.

 

  • Riesgo nacional: cuando es poco rentable desarrollar negocios en un país que experimenta efectos negativos asociados con eventos políticos o con su economía.

¿Cómo hacer una matriz de riesgos?

 

Para desarrollar una matriz de riesgos sigue los siguientes pasos:

 

Número 1. Inicia con la evaluación e identificación de riesgos. Puedes apoyarte en:

 

  • Entrevistas. Asegúrate de formular preguntas claras que permitan recoger información de calidad. Puedes hacer entrevistas estructuradas o semiestructuras, dependiendo de tus intereses.

 

  • Técnica Delphi. Debes seleccionar un grupo de expertos que conozcan los procesos, tengan experiencia, disponibilidad y no presenten conflictos de intereses, para identificar los riesgos de tu organización a través de preguntas puntuales.

 

  • Análisis preliminar de peligros. Esta técnica se centra en identificar los peligros cuando dispones de poca información sobre el diseño, desarrollo y funcionamiento de un proceso. Sólo debes hacer una lista de riesgos y analizar la probabilidad e impacto de cada uno.

Número 2. Lo siguiente es tomar la lista de riesgos obtenida en el punto anterior y definir la probabilidad de ocurrencia a cada riesgo. La probabilidad se puede dividir en las siguientes categorías:

 

  • Probable. Alta probabilidad de ocurrencia.
  • Posible. Media probabilidad de ocurrencia.
  • Improbable. Baja probabilidad de ocurrencia.

Número 3. Ahora analiza cada riesgo y determina cuál sería el impacto para el negocio si ocurriera. El impacto se divide en las siguientes categorías:

 

  • Aceptable. Ningún efecto para el negocio.
  • Tolerable. Existen efectos, pero no impactan seriamente al negocio.
  • Inaceptable. Producen interrupciones importantes.
  • Intolerable. Pueden arruinar el negocio.

 

Número 4. Es momento de colocar cada riesgo dentro de la matriz de riesgos según la probabilidad y el impacto.

 

Número 5.  Construye un plan de acción. El plan de acción describe los pasos para gestionar y controlar los riesgos, teniendo en cuenta:

 

  • Los miembros del equipo de trabajo y sus responsabilidades.
  • Las medidas preventivas.
  • Las acciones de respuesta de las partes interesadas.

 

Entre las opciones que tienes para gestionar y controlar los riesgos están:

 

  • Evitar el riesgo. Implica hacer cambios para lograr que el riesgo desaparezca.

 

  • Mitigar el riesgo. Consiste en reducir la probabilidad de ocurrencia, el impacto o ambos.

 

  • Transferir el riesgo. Quiere decir que transfieres la responsabilidad del riesgo a un tercero.

 

  • Aceptar el riesgo. Significa que no interfieres y asumes las consecuencias del riesgo si llegara a ocurrir. Esto se hace con los riesgos de baja probabilidad e impacto.

La Matriz de Riesgos con un ejemplo práctico.

 

Aunque el aspecto de la matriz de riesgos no está estandarizado, comúnmente se desarrolla en un diagrama cuyos campos se distribuyen en dos ejes: el eje X para el impacto y el eje Y para la probabilidad de ocurrencia.

 

También involucra colores para distinguir los riesgos según la probabilidad e impacto. Normalmente se utiliza verde, amarillo y rojo, pero ¿Qué significan estos colores?

 

  • Verde. Riesgos bajos que no requieren controles ni medidas adicionales.
  • Amarillo. Riesgos medios que se han reducido lo más razonable posible.
  • Rojo. Riesgos altos e inaceptables.

 

Lo ideal es que los riesgos ubicados en la zona roja sean intervenidos con medidas correctivas. Si esto no es posible, realiza un análisis costo beneficio para los riesgos más relevantes.

 

En ocasiones, las acciones implementadas no reducen la magnitud del impacto de un riesgo, pero pueden favorecer la probabilidad de ocurrencia.

 

A continuación te presento un ejemplo de una matriz de riesgos que se puede hacer en Excel:

En esta matriz se relaciona la probabilidad en 3 niveles y el impacto en 4, obteniendo 12 campos donde puedes ubicar los riesgos y analizar su criticidad.

 

Intenta identificar un riesgo de tu negocio y pon en práctica lo que has aprendido el día de hoy.

 

Conclusión

 

Los riesgos siempre existirán a pesar de las medidas que adoptes. Sin embargo, la clave está en prever los riesgos y gestionarlos de forma oportuna.

 

Con la matriz de riesgos puedes trazar el riesgo gráficamente, dar prioridad y ejercer mayor control sobres los impactos para tu negocio.

 

Si este post te ha sido de utilidad me gustaría que lo compartas en tus redes sociales.

 

¡Nos vemos en breve!

 

Talvez te interese leer más sobre:

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ahorra tiempo, esfuerzo y dinero en la implementación de la ISO 9001.

Es GRATIS, DESCÁRGALA AHORA. Al hacer clic en "descargar" aceptas los términos y condiciones de nuestra web.

Para terminar con la descarga, debes ir a tu correo y confirmar tu cuenta.