Cómo proteger la calidad de los productos y la integridad de tu personal del polvo de alimentos

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Si hay algo que realmente preocupe a las industrias de alimentos es el polvo. No importa que tan implacable aparente estar una instalación, un equipo o un elemento de trabajo, el polvo de alimentos que vuela en lo alto y bajo simplemente justifica tal preocupación.

 

Como ya sabes, la acumulación del polvo representa un riesgo potencial para la seguridad alimentaria: Afecta la integridad de los productos, genera desperdicios de alimentos contaminados con polvo, incrementa el riesgo de presencia de plagas, etc.

 

También es un riesgo mortal para tus empleados, ya que la concentración de polvo de alimentos como harina, café o azúcar que son altamente combustibles cuando tienen forma de polvo, pueden ocasionar explosiones muy violentas.  

 

En este sentido, si eres una organización del sector alimentario debes prevenir cualquier daño que pueda causar el polvo de alimentos en las personas, procesos y resultados. Hoy aprenderás cómo lograrlo.

 

¡Empecemos! 

 

Polvo de alimentos

 

Para las industrias, el polvo que se produce durante la fabricación y el procesamiento de alimentos crea desafíos importantes para la salud de los empleados y la seguridad alimentaria.

 

Las partículas de polvo son tan diminutas e invisibles que fácilmente se transportan por el aire, llegando a producir contaminación cruzada, daños e incidentes en las instalaciones.

 

Imagina que tu organización no cuenta con un sistema de control de polvo, inevitablemente las partículas se acumularán en la superficie del piso, materiales o equipos donde son difíciles de eliminar. Además, si usas métodos tradicionales de limpieza como trapeadores, aspiradoras o aire comprimido, agudizarás peor la problemática.   

 

Es por ello que debes asegurarte de elegir el tratamiento adecuado para no redistribuir el polvo entre las áreas, contaminar los productos alimenticios y facilitar la acumulación peligrosa de partículas.

 

¿Qué sustancias son capaces de explotar?

 

Algunos alimentos en estado sólido como la harina, azúcar, café, granos o patatas al molerse finamente, pueden encenderse con más facilidad o con menor energía. Las explosiones de estas sustancias combustibles ocurren cuando la concentración de polvo supera el límite de explosión.

 

Además de controlar el polvo de alimentos, tu organización debe supervisar los procesos que requieren el uso de aceites finamente rociados, manteniéndolos fuera de contacto con cualquier superficie caliente.

 

¿Por qué controlar el polvo?

 

Quizá ya te has dado cuenta de la importancia de controlar el polvo dentro del sector alimentario, especialmente para asegurar la inocuidad de los productos y la vida de tus trabajadores. Veamos algunos objetivos del sistema de control de polvo que puedes cumplir en tu organización:  

 

  • Cuidar de tus operadores

 

Los trabajadores son el activo más preciado que tiene tu negocio, asegurar su bienestar es tu responsabilidad moral y legal. ¿Cómo los estás protegiendo?

 

¿Sabías que la exposición al polvo de alimentos puede causar distintas enfermedades en tus empleados, por ejemplo, lesiones en la piel, alergias o asma? Esto en el mejor escenario. Cuando las concentraciones de polvo superan el límite y se exponen a condiciones o ambientes rusientes, los incidentes graves que pueden ocurrir están relacionados con incendios, intoxicaciones, grandes pérdidas económicas e incluso vidas humanas.

 

Como industria alimentaria, estás sujeto a diferentes requisitos que buscan proteger a los empleados; el incumplimiento de estos puede resultar en sanciones, demandas, mala reputación, pérdida de productividad por la enfermedad del personal, inconformidad en los clientes, etc.

 

Toda esta serie de problemas los puedes evitar adoptando estrategias que, por un lado, reduzcan la exposición directa de los empleados al polvo industrial y por el otro, controlen la concentración de partículas en el ambiente.

 

  • Prevenir cualquier tipo de explosión

 

Si en tu industria de alimentos procesas productos como harina, cereales, azúcar u otros ingredientes orgánicos, ten cuidado, estos ingredientes tienen la capacidad potencial de explotar.

 

Las máquinas y equipos de fabricación crean nubes de polvo que, al suspenderse, mezclarse con el aire y estar expuestas a una fuente de incandescencia, pueden causar explosiones catastróficas y fatales.

 

Lo que tienes que hacer es adoptar las medidas necesarias para disminuir el riesgo de explosión, asegurándote de controlar los puntos de fuga en las áreas de manipulación que generen polvo de alimentos. Además, es indispensable que instales un equipo de extracción de polvo eficaz, construido bajo los estándares aplicables.

 

  • Reducir y ahorrar en costos por averías

 

El control de polvo directamente en la fuente, reduce la salida de polvo al exterior del área de producción. Con esto, logras minimizar las tareas de limpieza, prevenir averías en la maquinaria por obstrucciones con polvo y ahorrar dinero en reposición y mantenimiento de quipos.

 

  • Mejorar la calidad de tus productos

 

La contaminación cruzada puede afectar la inocuidad y seguridad de tus alimentos, lo que además de ocasionar que sean productos inutilizables, afecta la productividad y rentabilidad general de tu negocio.

 

Lo ideal es implementar un sistema de control de polvo que maximice el rendimiento del producto y cumpla con los estándares de calidad.  

 

  • Proteger el medio ambiente

 

Aunque la mayoría de los productos alimenticios por su naturaleza no son peligrosos, recuerda que todos los procesos industriales cuya actividad implique emisiones atmosféricas tienen la obligación legal de cumplir con los requisitos ambientales.

 

Entre las obligaciones ambientales de tu organización están: Controlar y mantener en un nivel aceptable las emisiones atmosféricas, filtrar el aire, eliminar los contaminantes, reducir la huella ecológica, etc.  

 

¿Cómo controlar el polvo producido por alimentos?

 

  • Limpiar las instalaciones

 

Una buena limpieza de tus instalaciones es el principio de cualquier proceso de control, mitigación y prevención de riesgos, tanto para la integridad de las personas como para la seguridad de los alimentos.

 

Cuando se generan incendios o explosiones graves por la acumulación de polvo de alimentos, los partículas escondidas y cumuladas en paredes, tuberías, techos, vigas y otras superficies terminan alterándose, esto conduce a una explosión secundaria mucho más grande y peligrosa.

 

Aquí lo importante es que tomes el tiempo para inspeccionar de forma regular todas las instalaciones desde el piso hasta el techo, detallando cuidadosamente cualquier tipo de acumulación de polvo que se haya pasado por alto.

 

No olvides involucrar a todo tu personal para que puedan estar al tanto de cualquier problema.

 

  • Recolectar el polvo

 

Para reducir la cantidad de polvo disperso en el aire y las superficies, la forma más sencilla es recogiéndolo. Actualmente el mercado ofrece grandes avances en tecnología de recolección de polvo, por ejemplo, tienes a la mano opciones para crear un flujo de aire que capture el polvo en puntos específicos y luego lo mueva a un colector de polvo para su eliminación segura.

 

La tecnología de este tipo puede incluir una gama de colectores de polvo que, al usarse en interiores eliminan todas las partículas cerca de su punto de generación. Con ello, logras unas instalaciones más limpias y segura para la manipulación de alimentos, eliminas la contaminación cruzada entre líneas de productos o sustancias volátiles, reduces el tiempo de inactividad y optimizas tu línea de producción.

 

  • Adoptar dispositivos de aislamiento

 

Con los dispositivos de aislamiento podrás detectar aumentos de presión en las primeras etapas de los eventos de combustión. Con ello, acciones de contención como el cierre del acceso al área y el aislamiento de la deflagración para evitar que continúe moviéndose a través de los conductos, se harán de forma efectiva y oportuna.

 

Algunos de estos dispositivos son pasivos como las válvulas de aislamiento, las cuales se activan por el movimiento del flujo de las ondas de presión.

 

Por otro lado, los dispositivos activos usan sensores que detectan llamas, presión y humo, utilizan señales para dar inicio a una serie de respuestas predeterminadas: Activación de válvulas de aislamiento de explosiones o amortiguadores de cancelación de incendios, con ello alejan el humo y el fuego de otras áreas problemáticas.

 

  • Ventear la explosión

 

En caso de una explosión, el venteo está cuidadosamente diseñado para abrir intencionalmente los puntos de presión y liberar los gases en un lugar seguro, mitigando el polvo explosivo. Esta medida de control es muy efectiva, pero debe hacerse hacia el exterior para que funcione bien.

 

Antes de implementar este u otro método, asegúrate de que tus instalaciones sean lo suficientemente extensas para aislar las áreas. Recuerda que tú y tu personal deben estar excelentemente capacitados.  

 

  • Suprimir las explosiones

 

Este es un tipo de sistema activo, generalmente utiliza sensores que captan los cambios de presión e inyecta supresores de llamas químicos como bicarbonato de sodio en el colector de polvo. Es muy efectivo y sólo toma una fracción de segundo, reduciendo el riesgo de incendios secundarios o explosiones mayores.

 

Tips para controlar las consecuencias del polvo de alimentos

 

  • Sella las juntas o cualquier punto de fuga del área de procesamiento de alimentos para evitar la acumulación de polvo en las superficies, materiales o insumos industriales.

 

  • Mantén una limpieza minuciosa, evitando el uso de cepillos de barrido y aire comprimido.

 

  • Emplea sistemas de extracción para mantener una ligera presión negativa en los recipientes de almacenamiento.

 

  • Instala sistemas de ventilación que cumplan con los estándares aplicables.

 

  • Dota a tus empleados con todos los elementos de protección personal (EPP)

 

  • Supervisa el uso adecuado de los EPP.

 

  • Inspecciona periódicamente las acumulaciones de polvo en superficies, implementos, insumos, etc.

 

Conclusión

 

Las actividades industriales generan una gran cantidad de polvo que pueden tener efectos nocivos tanto para la salud de los empleados, la calidad de los equipos y la inocuidad de los alimentos.

 

Aunque la mayoría de los polvos de alimentos pueden aparentar ser poco dañinos, la acumulación y exposición exagerada resultan muy peligrosas. Hoy aprendiste distintos métodos para controlar el polvo y prevenir sus daños, ahora ponlos en práctica y ahórrate grandes dolores de cabeza.

 

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¡Nos vemos en breve!

 

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