7 Pasos para el control de plagas y la sostenibilidad alimentaria de tu organización

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Actualmente existen diversas normas regulatorias que buscan garantizar la seguridad alimentaria y la protección del medio ambiente enfocándose directamente en la reducción de pérdidas y desperdicios de alimentos.

 

La cantidad de alimentos que se desechan por deterioro, plagas y manejo ineficiente durante la producción, almacenamiento, transporte o distribución es exorbitante. Lo que genera además de problemas financieros a las industrias, múltiples efectos y daños ambientales.

 

Sin embargo, las organizaciones tienen a su alcance varias alternativas para contribuir a la sostenibilidad, incluidas las relacionadas con el control de desperdicios que disminuyen directamente las emisiones de carbono en las áreas operativas, y con ello el daño ambiental.

 

Hoy conocerás porqué el control integrado de plagas es una técnica confiable y eficaz que previene el desperdicio de alimentos a lo largo de la cadena de suministro de una manera ambientalmente sostenible.

 

¡Empecemos!

 

Control de plagas

 

En pocos entornos es tan crucial el control de plagas como en la industria de alimentos. Una infestación en el este sector no sólo pone en peligro la integridad del consumidor, sino también la imagen del negocio y el compromiso con la sostenibilidad ambiental.

 

Las pérdidas de alimentos por el control ineficaz de plagas aumentan significativamente la emisión de CO2, agudizando los problemas ambientales. En este sentido, tomar medidas pertinentes es fundamental para prevenir la contaminación por plagas a lo largo de la producción, almacenamiento y distribución de los productos.

 

Para cumplir con la política de sostenibilidad y lograr que el programa de control de plagas sea amigable con el medioambiente, las industrias deben evitar elegir soluciones toxicas que causen daños y alteraciones en el ecosistema. Algunas recomendaciones pueden ser:

 

  • Usar tratamientos térmicos para el control de plagas tanto en las instalaciones como en elementos individuales.

 

  • Usar trampas de luz LED en áreas críticas para capturar insectos de forma segura, efectiva y sin gastar energía de más.

 

  • Usar trampas inteligentes que atrapan y despachan roedores de forma humana y segura en entornos alimentarios.

 

  • Usar gel de rastreo fluorescente para detectar roedores eficazmente e implementar las medidas de control adecuadas.

 

  • Usar tecnología de prueba que evite que los roedores ingresen a las instalaciones.

 

  • Usar biopesticidas para controlar cucarachas o bacterias.

 

  • Usar insectos estériles para controlar los mosquitos.

 

La utilización de tecnología digital dentro de las instalaciones para monitorear de forma remota y alertar la presencia de plagas, permite conocer el comportamiento y los puntos críticos para adoptar medidas de control específicas y efectivas.

 

Tipos de plagas en la industria alimentaria

 

Dependiendo del clima, la geografía y la naturaleza de la materia prima utilizada, se pueden encontrar diferentes tipos de plagas en las instalaciones operativas de alimentos. Las más comunes dentro de este sector pueden ser:

 

  • Roedores: Este tipo de plaga generalmente ingresa a las instalaciones a través de orificios o grietas para roer, alimentarse y reproducirse. Además de ser un peligro directo para la salud y la seguridad, pueden dañar equipos costosos, contaminar los alimentos y causar incendios eléctricos.

 

  • Moscas: Son las principales responsables de causar enfermedades relacionadas con intoxicación alimentaria, disentería, fiebre tifoidea, etc. Son una plaga difícil de controlar ya que aumentan rápidamente la población durante el verano, llegando a ser un verdadero problema de contaminación de alimentos y materiales de embalaje.

 

  • Cucarachas: Son vectores de varias especies bacterianas como la Salmonella y E. coli. Pueden estar presentes en cientos y miles de unidades, les gusta vivir en la oscuridad de las cajas de cartón o en áreas de procesamiento. Además de irritar a los empleados, pueden desencadenar alérgenos y causar síntomas de alergia.

 

  • Escarabajos: Son insectos de alimentos almacenados cuya principal atracción es la luz blanca. Deterioran los productos terminados, las materias primas y los alimentos con pupas de insectos, mudas de piel, heces, partes del cuerpo y telarañas.

 

  • Polillas: Los diferentes tipos de polillas son una verdadera preocupación para las industrias procesadoras de alimentos. Si no se controlan eficazmente, pueden generar grandes pérdidas y desperdicios.

Pasos para el control de plagas

 

 Paso 1: Inspeccionar regularmente

 

La clave para el control de plagas eficaz es la inspección continua. Se debe vigilar frecuentemente que las instalaciones, los procesos, las personas y los resultados cumplan con las políticas y requisitos de inocuidad.

 

Las industrias de alimentos deben enfocarse en las áreas cuya probabilidad de presencia de plagas es alta, como por ejemplo las áreas de recepción de mercancía, almacenamiento o producción. También identificar posibles entradas, fuentes de alimentos, agua o zonas de refugio de plagas que puedan generar problemas de contaminación o insalubridad del alimento.

 

Lo importante es llevar a cabo inspecciones completas y constantes sin dejar pasar mucho tiempo entre cada una. 

 

Paso 2: Implementar acciones correctivas

 

Cuando las inspecciones regulares evidencian fallas o vulnerabilidades en el control de plagas es fundamental adoptar medidas antes de que se compliquen y generen problemas reales.

 

Dentro de las medidas preventivas como la exclusión, es decir, hacer el mantenimiento estructural necesario para eliminar los posibles puntos de entrada de plagas detectados en la inspección, resulta muy eficaz y confiable.

 

Cuando el control físico de plagas es exitoso se reduce significativamente la necesidad de aplicar productos y sustancias químicas que puedan generar impactos ambientales. Además, un adecuado saneamiento y limpieza eliminarán las fuentes potenciales de agua y alimento, evitando la insistencia de la plaga.

 

Paso 3: Identificar la especie

 

Cada plaga se comporta de forma diferente, por eso es clave conocer la especie problemática para diseñar estrategias que garanticen una eliminación eficiente y amigable con otros organismos.

 

Ya sea que decidas o no contratar a un proveedor externo para que cumpla con el control de plagas, asegúrate de identificar el tipo de plaga antes de planificar y adoptar cualquier estrategia.

 

Paso 4: Analizar el problema

 

Una vez identificada la especie, es conveniente indagar sobre la causa raíz del problema, es decir, por qué existe dicha plaga en tu organización. Algunos aspectos que puedes tener en cuenta son: 

 

  • Restos de alimentos.

 

  • Acumulación de humedad.

 

  • Olores fuertes.

 

  • Acceso de la plaga a las instalaciones.

 

  • Posible infestación de las mercancías.

 

El análisis de estos y otros aspectos permite la elección de técnicas efectivas de control.

 

Paso 5: Seleccionar el tratamiento

 

Implementar un control integrado de plagas implica usar métodos de control no químicos, como la captura o exclusión, antes de decidirse por opciones cuya huella ecológica sea desfavorable.

 

Sin embargo, cuando los resultados con estos métodos no son efectivos y es necesario elegir productos químicos, procura hacerlo de forma responsable y amigable con el planeta. Usa formulaciones poco volátiles sólo en zonas y plagas específicas, es decir, aplica el tratamiento adecuado en las áreas correctas y en las cantidades mínimas necesarias para controlar con éxito la plaga.

 

Quizá el tratamiento correcto sea producto de una combinación de posibilidades, es decir, químicos o uso de cebos, captura, etc. No obstante, si planteas como primera opción las sustancias no químicas, estarás asegurando que el control de plagas sea efectivo para la inocuidad de alimentos y el cuidado del medioambiente.

 

Paso 6: Monitorear continuamente

 

El control de plagas debe ser un proceso continuo, por ello es prudente monitorear la presencia de cualquier tipo de organismo perjudicial para la inocuidad de los alimentos.

 

Monitorear permite identificar riesgos y oportunidades de mejora dentro de la organización para proteger los alimentos de infestaciones, y según el caso eliminar las existentes.

 

Si contratas profesionales externos para el control de plagas, es probable que las visitas se lleven a cabo cada una o dos semanas, siendo indispensable para la efectividad del proceso que el personal de la organización se involucre al máximo.

 

Con la participación y apoyo de los empleados se puede llevar a cabo monitoreos diarios que detecten cualquier cambio o signo de actividad de plagas y permitan actuar con inmediatez.

 

Paso 7: Documentar el proceso de control de plagas

 

En el sector alimentario cada vez son más importantes las auditorias de vigilancia. Teniendo en cuenta que el control de plagas representa un alto porcentaje en el cumplimiento de los requisitos de inocuidad de la organización, es crucial que todo el proceso este correctamente documentado.

 

Una muestra de seriedad y compromiso de la organización con el control de plagas es mantener la documentación actualizada. Dentro de la lista de documentos importantes que el auditor te solicitará durante la evaluación están:

 

  • El alcance del proceso de control de plagas.

 

  • Informes de las actividades del proceso.

 

 

  • Mapas de disposición de trampas.

 

  • Lista de biocidas autorizados.

 

  • Informes de uso de biocidas.

 

  • Licencias de los aplicadores.

 

  • Entre otros.

 

Impactos del control ineficaz de plagas

 

  • Daño y contaminación del alimento por heces y orina de roedores.

 

  • Afectación a la salud del consumidor.

 

  • Brote de alergias respiratorias graves y asmas en el personal por la descamación cutánea de los insectos.

 

  • Reacciones alérgicas y contaminación con salmonella a causa de las cucarachas.

 

  • Enfermedades en la piel por las polillas.

 

  • Necesidad de retiro de alimentos del mercado.

 

  • Perdida de la productividad asociada a eventos de ETA.

 

  • Incumplimiento de requisitos normativos.

 

  • Costes por indemnizaciones a consumidores afectados.

 

  • Daños en la imagen y reputación del negocio.

 

Conclusión

 

El control de plagas favorece tanto los intereses organizacionales como los ambientales, especialmente aquellos orientados a disminuir las pérdidas financieras, los daños en la calidad e inocuidad de los alimentos y las emisiones exageradas de CO2.

 

El liderazgo y compromiso de todos los miembros de la organización es indispensable. Antes de aventurarte en este reto, asegúrate de contar con el apoyo y respaldo de tu equipo de trabajo, así la experiencia y los resultados serán enriquecedores. 

 

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Nos vemos en breve!

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